La conectividad digital constituye un factor clave para el desarrollo de la actividad económica, para el aumento de la productividad, el impulso a la innovación y la vertebración territorial y social. Gracias a los programas públicos y privados de inversión durante las pasadas décadas, España dispone de una importante red de banda ancha y de infraestructuras estratégicas esenciales para el despliegue pleno de la nueva generación de telefonía móvil 5G.
El Plan para la Conectividad y las Infraestructuras Digitales desarrolla el primero de los objetivos de la Agenda España Digital 2026: garantizar una conectividad digital adecuada para el 100% de la población, promoviendo la desaparición de la brecha Digital entre zonas rurales y urbanas. También tiene entre sus objetivos convertir España en el hub de conectividad digital del sur de Europa y en un polo de infraestructuras digitales de interconexión transfronterizas.
El Plan para la Conectividad tiene prevista una inversión pública de 4.320 millones de euros hasta 2025, de los cuales 2.000 millones de euros son inversiones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.