La Economía del Dato: un nuevo eje de transformación
Los datos se han convertido en el epicentro de la actividad humana. Todos y todas, de manera constante, consumimos y generamos datos, ya sea de forma consciente o inconsciente. Esta producción continua ocurre día y noche; a través de dispositivos simples o mediante ‘gadgets’ complejos y tecnologías avanzadas; en espacios abiertos o cerrados; en movimiento o en reposo.
Los datos, especialmente en el contexto actual, deben ser considerados como un activo estratégico. Hablamos de un ecosistema de información que interactúa y se entrelaza con los datos de miles de millones de dispositivos, sensores, máquinas y sistemas inteligentes. Un ecosistema que ya está en nuestras vidas
Por ello, es conveniente comprender esta transformación. Ese es, precisamente, el afán que perseguimos en la Dirección General del Dato, como órgano encargado de promover el uso inteligente y compartido de los datos entre las administraciones públicas, las empresas y la ciudadanía.
Nuestro objetivo es que los datos se conviertan en un motor de innovación, de mejora de los servicios públicos y de desarrollo económico, siempre en línea con las estrategias digitales de Europa., ofreciendo una visión clara y documentada del valor y el potencial de los datos, abordando el papel creciente de la Economía del Dato, su influencia en los sectores público y privado, y el impacto que está generando en la sociedad.
Para lograrlo, coordinamos políticas de digitalización basadas en datos, impulsamos la creación de espacios de datos donde compartirlos de forma segura, y promovemos así su reutilización. Ello nos permite apoyar y mejorar la toma de decisiones públicas con información fiable y basadas en datos. También así se fomenta la investigación, la innovación y el uso ético de los datos en todos los ámbitos.
Buscamos que los datos trabajen para las personas, las empresas y las instituciones y así nos ayuden a construir una sociedad más eficiente, transparente e innovadora.
En esta página descubriremos proyectos innovadores que con el uso inteligente de los datos pueden mejorar la calidad de vida de las personas, potenciar la competitividad empresarial, facilitar el trabajo de la comunidad científica y optimizar la gestión pública por parte de las instituciones, mostrando algunos ejemplos concretos.
El impulso de la economía del dato está liderado por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la de la Dirección General del Dato de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, de conformidad artículo 5 del Real Decreto 210/2024.