- “Confiamos en esta Línea Piloto para lograr la autosuficiencia de la cadena de suministro fotónica española para 2030”, ha expresado.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha intervenido este jueves en el evento PIXEurope Connect, que ha reunido en Barcelona a usuarios, proveedores tecnológicos, líderes industriales y representantes políticos en torno a la PixEurope Pilot Line (Línea Piloto de Fotónica), uno de los programas con los que la Unión Europea busca impulsar la industria continental de semiconductores a través de la investigación, la innovación y la fabricación de chips.
“La revolución digital está transformando el mundo y quienes no se adapten rápidamente podrían quedarse muy rezagados en tan solo unos años. De ahí la importancia de invertir en soberanía digital. De ahí la necesidad de un impulso europeo al conocimiento, el talento, la innovación y colaboraciones como esta para que Europa alcance el liderazgo industrial en este tipo de tecnología disruptiva”, ha explicado el ministro.
La Línea Piloto de Fotónica es una iniciativa panaeuropea compuesta por un consorcio de entidades internacionales que coordina el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) y en la que España ha invertido 66,5 millones de euros. Este programa permitirá a España situarse en una posición de suficiencia tecnológica, creando, para el año 2030, un ecosistema de fotónica de tal modo que el país será capaz de cubrir toda la cadena de valor de la fotónica: diseño, fabricación, empaquetado y testeo. Además, según ha recordado el ministro, se prevé que el impacto económico en el territorio sea el doble de lo invertido: 133 millones de euros. “Su impacto no se limita a los beneficiarios directos, ya que la Línea Piloto también debe estar abierta a las pequeñas y medianas empresas”, ha explicado.
El proyecto global cuenta con un presupuesto de 400 millones de euros, una duración de cinco años y con la participación de 20 instituciones de 11 Estados miembros, entre los que destacan España y Países Bajos, con una aportación del 33% del montante total cada uno. Además del ICFO, en España participan en este proyecto la Universidad de Vigo; la Universitat Politècnica de València; el Instituto de Microelectrónica de Barcelona, perteneciente al CSIC; y el Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA).
“España se encuentra a la vanguardia de nuevas tecnologías como la fotónica gracias a numerosas políticas públicas”, ha expresado el ministro, quien cree que PIXEurope “ha llegado para asegurar que esta tendencia continúe”. “Beneficia a España, a Europa y a nuestro ecosistema fotónico al permitir el desarrollo de chips más rápidos y con menor consumo energético, gracias al uso de la luz en lugar de electrones”, ha añadido.
López ha afirmado que el Gobierno confía “en esta línea para lograr la autosuficiencia de la cadena de suministro fotónica española para 2030” porque “esta tecnología será crucial para cualquier superpotencia” y que nuestro país “se está preparando para aprovechar la oportunidad”. “España piensa a lo grande y con rapidez. Nuestro país confía en la luz para transformar nuestro futuro y nuestro PIB”, ha sentenciado.
En ese sentido, el ministro ha asegurado que “España destaca y brilla en lo que respecta a ciencia disruptiva, talento digital y transferencia de tecnología” y que el Gobierno ha hecho “esfuerzos públicos” que ahora “dan sus frutos”. Por eso ha recordado que la Estrategia Nacional de Tecnologías Avanzadas ha contado con una dotación de 8.000 millones de euros “para impulsar un sector que el año pasado creció un 3,6% en España”. También ha señalado que la inversión en I+D alcanzó en 2024 una cifra récord de 24.000 millones y que tanto la Estrategia Nacional de IA como la de Tecnologías Cuánticas han reforzado “capacidades clave” como el Superordenador Cuántico del Centro de Supercomputación de Barcelona, “totalmente desarrollado y 100% europeo”.
Un “ecosistema innovador” que “está impulsado por el mayor talento y unas universidades públicas fuertes”, ha remarcado López, asegurando que “España está impulsando la ciencia con una amplia gama de iniciativas que vinculan la academia, el talento y la industria en áreas estratégicas como los satélites, los vehículos eléctricos o la computación cuántica”.
Una tecnología más rápida, eficiente y sostenible
A diferencia de la electrónica, un sector ya consolidado en la industria tecnológica, la fotónica tiene un enorme potencial de desarrollo. Los chips fotónicos utilizan luz en vez de electricidad para transportar y procesar información dentro de los circuitos. Esto permite comunicaciones mucho más rápidas con un consumo de energía significativamente menor que los chips electrónicos convencionales.
De hecho, los chips fotónicos podrían reducir el consumo de energía en los centros de datos en un 30%, al tiempo que mejoran la velocidad y la escalabilidad, y generan mucho menos calor y reducen las necesidades de refrigeración.